Archives

now browsing by author

 

Por qué trabajando desde casa eres más productivo que en la oficina

El teletrabajo es una alternativa cada día más extendida en muchas empresas. A menudo cuando hablamos de esta cuestión pensamos en trabajar desde casa de forma exclusiva y no tanto como una alternativa al trabajo desde la oficina. Esta es la opción para mi más interesante y una ventaja si sabemos aprovecharla, porque trabajar desde casa te puede ayudar a ser más productivo.

2014-12-01_1834

Para ello tenemos que contar con la infraestructura adecuada. Tanto si nos conectamos a aplicaciones o servicios en la nube para trabajar como si lo hacemos a nuestra oficina a través de una conexión remota, vamos a necesitar una conexión de banda ancha de calidad. Aquí la velocidad de descarga no será tan importante como lo es la velocidad de subida, tanto por el lado de la conexión en nuestra oficina como en casa.

Habilita un puesto de trabajo en casa donde trabajar cómodo y sin interrupciones

Para llegar a ser realmente productivos en casa vamos a necesitar estar cómodos delante de nuestro ordenador. Tendremos que tener un puesto de trabajo adecuado para pasar unas cuantas horas delante del mismo concentrados en el trabajo que tenemos por delante.

Una silla cómoda y a la altura adecuada, mejor si es en una habitación que en una sala común de la casa, sobre todo si no vivimos solos, para evitar interrupciones. Nada de pensar que puedes trabajar bien sentado en el sofá viendo la tele. Así no se mejora la productividad, todo lo contrario.

Una de las cuestiones que te va a ayudar a mejorar la productividad en casa es no tener interrupciones, de compañeros, de jefes o de llamadas de teléfono de clientes. Esa tarde que dedicamos a trabajar en casa es para sacar una serie de tareas adelante en las que necesitamos estar concentrados y donde vamos a hacerlas más rápidas si mantenemos la concentración sólo en estas tareas.

logo_GVOesp

Define tus tareas para hacer en casa

Por eso es fundamental definir qué tipo de tareas podemos hacer mejor en casa que en la oficina. A partir de aquí ya podemos dejar esta tarea reservada para este momento. Podemos hacer la prueba, de trabajar en la oficina y en casa en tareas similares y comprobar cuánto tiempo tardamos en cada caso.

Además tienen que ser tareas que podamos realizar de forma autónoma, es decir, que no necesiten supervisión, no tengamos que consultar cómo hacemos esta u otra cosa, etc. Necesitamos tener claro que son tareas ejecutivas o de supervisión, en las que vamos a ganar en productividad trabajando en casa de forma autónoma.

Tampoco serían recomendables tareas que tengamos que ejecutar en grupo, al menos en la fase de definición. Otra cosa es que tengamos dividido el trabajo y tengamos que hacer nuestra parte, dejando para la oficina la fase de puesta en común o discusión.

Encuentra el momento adecuado para trabajar

Por último es importante encontrar el momento adecuado para trabajar en casa. Tiene que ser un intervalo de tiempo donde nuestra presencia en la oficina no sea básica. En las empresas en las que se implanta el teletrabajo normalmente se deja alguna tarde para esta tarea, aunque puede ser un día completo o aprovechar las primeras horas de la mañana y de esta manera evitar también las horas puntas y atascos.

También va a depender de nuestras rutinas personales. Por las tardes es más fácil si tenemos familia que haya gente por casa, que pueden interrumpir el trabajo, mientras que por la mañana podemos estar solos con más facilidad. Tenemos que recordar que el objetivo es trabajar más concentrados y sin interrupciones.

Otras veces lo mejor es madrugar y trabajar esas dos horas que teníamos previstas para hacer en casa a primera hora de la mañana. Así cuando hemos concluido el trabajo podemos ir al despacho y concluir con nuestra rutina de la forma habitual. Para otras personas este momento de calma y concentración llegará después de la cena. Como he comentado antes, depende mucho de los hábitos y rutinas personales, de nuestra capacidad de concentración, y el tipo de trabajo que tenemos que realizar.

En definitiva lo que buscamos es ser lo más eficaces posibles. Trabajar desde casa nos puede ayudar con determinadas tareas, no sólo como una forma de conciliar vida personal y familiar, que también, sino como una forma de mejorar la productividad de determinadas tareas que necesitamos hacer en soledad, sin interrupciones y manteniendo la concentración adecuada que muchas veces sólo conseguimos aislándonos del resto de empleados de la oficina.

Que gastos te puedes deducir cuando tienes el despacho en casa

La Dirección General de Tributos (DGT) ha aclarado en una consulta vinculante qué gastos se puede deducir un abogado que desarrolla su actividad profesional en un despacho situado en su vivienda habitual.

Según explica, los desembolsos deben quedar justificados con la correspondiente factura y registrados debidamente en los libros-registro.

El abogado podrá deducirse los gastos derivados de la titularidad de la vivienda, como el IBI, tasa de basuras, amortizaciones o comunidad de propietarios, proporcionalmente a la parte de la vivienda que utilice como despacho profesional. Y si no fuese dueño, sino arrendatario de la vivienda, podría deducirse el coste proporcional de la renta satisfecha.

Respecto al valore de suministros como luz, agua, calefacción, teléfono fijo, conexión a Internet, fax, etc., sólo serán deducibles cuando se destinen exclusivamente al ejercicio de la actividad, al igual que el uso del teléfono móvil, que se quedaría fuera de la lista si se usa indistintamente para llamadas privadas y profesionales. En cuanto al ordenador, si está afecto al desarrollo de la actividad profesional, el abogado podrá deducirse las amortizaciones correspondientes en la determinación del rendimiento neto de su actividad.

Sobre material de oficina y libros, apunta al principio de correlación de ingresos y gastos, y explica que serán descontados siempre que sean necesarios para el desarrollo de la actividad. Eso sí, recuerda que es competencia de la Agencia Tributaria valorar las pruebas aportadas y verificar que tal vinculación existe.

¿Cómo invierto un premio millonario?

En Bélgica, un acertante de la combinación ganadora de Euromillones ha resultado premiado con los 15 millones de euros de el sorteo del viernes 28 de agosto. El mejor consejo que se puede dar en este caso es que realices una buena inversión.

Si cualquier ciudadano recibiera tal “humilde” cantidad, lo primero en lo que pensaría es en tapar agujeros, cubrir sus deudas o comprarse una casa. Pero más allá de los primeros impulsos, de disfrutar de grandes comidas y largos viajes. Cuando se vuelve a la realidad, si es que alguna vez se hace, ¿qué tenemos que hacer con el dinero?

No será ni la primera vez ni la última que una persona recibe un gran herencia o un premio de la lotería y acaba en una situación económica peor de la que tenía. Si únicamente gastas sin pensar en generar más ingresos es el camino directo a la ruina. Saber distribuir el dinero de manera consciente e invertirlo bien, es una tarea muy complicada. Es recomendable acudir a expertos que tenga conocimiento del mercado financiero y no dejar nada al azar.

-Diversificar nuestro dinero: Es uno de los consejos más básicos para personas que realizan una gran inversión. Este mecanismo consiste en aplicar nuestro dinero en distintas acciones sin que sobrepasen el 1% del capital total a distribuir.

-Invertir en bolsa: Es de los tipos de inversión más peligrosos, las fluctuaciones del mercado son imprevisibles y nunca podremos tener certeza de si conseguiremos ganar con nuestra apuesta. Este riesgo es lo que nos permite que la posible rentabilidad que podemos obtener sea mucho mayor.

-Adquirir un plan de pensiones: Con el fin de asegurarnos un futuro estable en el momento de nuestra jubilación. Es una de las inversiones más inteligente que podemos realizar, si no somos unos buenos ahorradores corremos el riesgo de que no nos quede nada para el futuro, justo en el momento en el que no percibimos ningún ingreso. Los expertos recomiendan aplicar el máximo capital permitido legalmente.

-Los fondos de inversión: Es uno de los productos más apropiados para las personas que ostenten un patrimonio elevado. Una de las mayores ventajas que se pueden obtener es el tratamiento fiscal específico para estos productos. Permitiendo elegir el momento exacto en el que queremos tributar por las ganancias obtenidas. Además es posible realizar traspasos entre distintos fondos de inversión si la necesidad de pagar un peaje fiscal, este rasgo es el que nos permite adaptar cada inversión a la evolución del mercado, todo ello sin perder las ventajas fiscales que hemos ido acumulando.

-El mercado inmobiliario: Es una de las opciones que no se puede dejar de tener en cuenta, si bien es una de las más peligrosas por la inestabilidad del mercado inmobiliario. Aunque, en la actualidad, España está viviendo una recuperación en este ámbito, cada vez hay mayor solidez y menos riesgo. Así lo demuestran los informes de la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo, cuyos datos afirman que es el fin de la burbuja inmobiliaria. La vivienda ya no está sobrevalorada y cada vez tiende más, a la convergencia con su valor real.

Es difícil que después de recibir un millón de euros, mantengamos la cabeza fría y tomemos las decisiones que realmente necesitamos. Por eso es esencial acudir a un experto que nos dé consejo, y qué no solo nos ayude a no perder capacidad adquisitiva por la presión de la inflación. Si no a conseguir rentabilizar al máximo nuestro dinero.

Cómo llevar la contabilidad de un Bar

A la hora de regentar un bar, son muchas las tareas que debemos gestionar además de estar detrás de la barra. Una de las más importantes y a la vez laboriosas es llevar la contabilidad del negocio, para tener un control total de los ingresos y gastos y poder después presentar las cuentas ante la Administración pertinente. En este artículo de te explicamos más acerca de cómo llevar la contabilidad de un bar.

Contabilidad 

Es recomendable externalizarlo, la contabilidad la suelen llevar, las asesorías fiscales, los servicios que incluyen son:

  1. Recogida de documentación necesaria para procesar y analizar la contabilidad.
  2. Verificación y control de los bancos, proveedores…
  3. Presentación ante el Registro Mercantil de los Libros Contables de tu empresa para legalizarlos
  4. Elaboración de la cuentas Anuales y presentación ante el registro mercantil.
El coste del servicio mensual suele rondar de 150€ a 250€, depende muchas veces del volumen. Ojo, la mayoría de las asesorías fiscales no te va a decir como llevar o mejorar tu negocio, simplemente llevarán las cuentas en base a los datos que les facilites. Busca alguna dónde tengan experiencia real de empresa y te puedan ayudar.
La Tesorería

La puedes llevar tu directamente en una simple hoja de excel (en Assesor.es te la proporcionamos) en la que puedes apuntar tus ingresos y tus gastos, varias recomendaciones:

1. Apunta cada día todos los ingresos y los gastos:
  • Ingresos: Todo el dinero que factures en el día, también debes tener en cuenta, ingresos extras: maquinas tragaperras, tabaco etc.
  • Gastos: Apunta todos los gastos, pide ticket de todo y mejor si te dan factura, para pedir factura recuerda que son necesarios los datos de la empresa y razón social y que la factura vaya con los datos de tu empresa.
2. Organizarlo en una sencilla tabla de excel que te da múltiples opciones sencillas y avanzadas, según tu pericia y tus necesidades del momento.
3. Se constante y ordenado/a, a diario los proveedores te entregaran un albarán o nota con el pedido que te entregan y al final del mes una factura que te enviaran con el resumen de todos los albaranes, cualquier incidencia, apuntala en el albarán para comunicarle la incidencia a final de mes, si no lo puedes hacer a diario.
4. El banco, te recomendamos, que te des de alta en su servicio de internet, aunque tenga algún coste, ya que la mayoría de los pagos los tienes que domiciliar y además te facilitará muchísimo tu gestión y la de la asesoría fiscal.
5. Los suministros debes de tenerlos también controlados, luz, agua, teléfono, gas… recuerda que alguno no es mensual, por lo que deberás tenerlo en cuenta tanto para preveer el gasto del mes siguiente como para contabilizar la factura.
6. Entre el 10 y 15 de cada mes, como muy tarde, cierra y contabiliza el mes anterior, para que no se te acumulen facturas. El mes suele ser la unidad para contabilizar y organizar tus facturas, por proveedores y en archivadores, en los que puedes apuntar en letra clara y grande el mes y el año. Te recomiendo que te compres un escaner y digitalices las facturas para guardarlas en tu ordenador, es muy fácil y sencillo y enviárselas a la asesoría fiscal en este formato electrónico, merece la pena el tiempo y el gasto invertido.
7. Para contabilizar la factura y que no te líes se tiene en cuenta la fecha de emisión no la de cobro por banco. Lo normal es los proveedores emitan la factura el 30 del mes y te cobren el 15 o el 30 del mes siguiente.

Siete errores habituales al pedir financiación

Un emprendedor nunca lo tendrá fácil para conseguir financiación, precisamente porque sólo tiene una idea que piensa que puede ser un negocio. Por eso, hay que saber ‘vender’ muy bien el proyecto a la entidad financiera. Y ser muy prudentes con los números, porque muchas empresas de nueva creación no logran sobrevivir no porque no hayan obtenido financiación, sino porque no han sido capaces de hacer bien los números.

Un banco, o cualquier otra entidad que te preste financiación para poner en marcha tu idea, no sólo necesita saber cómo vas a devolver ese dinero, sino que además tiene que comprobar que tu endeudamiento no es excesivo, y que la viabilidad de la empresa está si no garantizada al menos encarrilada.

Tanto si eres una empresa ya existente como si eres un emprendedor, a la hora de solicitar financiación, hay que evitar cometer errores que echen al banco o a los inversores para atrás. Los errores más habituales en financiación para empresas y/o emprendedores son:

1.-No tener un buen plan de negocio. Es la equivocación más frecuente, sobre todo porque el emprendedor lo que tiene es una idea, y mucha fe y entusiasmo en ella, no tiene por qué ser un experto en números. El problema es que el banco, o cualquier inversor o financiador, antes de poner un euro en tu proyecto quiere saber si tiene visos de éxito, si va a generar el suficiente negocio como para que seas capaz de devolver la financiación solicitada. Con una buena idea solamente no vas a conseguir financiación.

2.- No conocer el mercado: La idea que tienes puede ser muy buena, pero necesitas contrastarla con el mercado, si hay ya productos o servicios similares, si de verdad mejoras a la competencia, si existe demanda para lo que quieres lanzar.

3.- No tener suficiente experiencia: en la medida que puedas, rodéate de personas con experiencia en sacar negocios adelante para consolidar tu proyecto. Tu equipo debe tener experiencia y conocimiento del mercado y también de la financiación y de la gestión de la tesorería. La experiencia es la mejor garantía para el entusiasmo del emprendedor. Y uno de los aspectos que más tendrán en cuenta el banco o el inversor a la hora de embarcarse en tu proyecto.

4.- El exceso de optimismo. Es otra de las equivocaciones más habituales en un emprendedor, y una de las razones más frecuentes alegadas para rechazar financiación. Una cuestión es tener mucha fe en tu idea, y otra muy distinta es ser excesivamente optimista en previsiones de ventas, resultados, y tesorería. Esta actitud pone de manifiesto que no eres prudente financieramente (lo que asusta a cualquier inversor) y que además no conoces el mercado, ni tienes suficiente experiencia.

5.- No aportar contratos con clientes. Obviamente, un banco, cualquier entidad o institución que proporcione financiación, lo primero que quiere ver son datos palpables, comprobables. Si tu idea ha conseguido ya atraer inversores o clientes, la mejor forma de conseguir financiación es mostrando esos contratos. Aunque sean sólo precontratos o compromisos de compra, esos datos ayudan a tener una idea fehaciente de cómo está evolucionando la empresa.

6.- No aportar dinero propio. Es un error de bulto. ¿Cómo pretendes que el banco o un inversor pongan dinero en tu proyecto, cuando ni tú mismo arriesgas un euro en la aventura?

7. Engañar para obtener la financiación. Los bancos están acostumbrados a cruzar datos, así que no hay mejor motivo para rechazar una petición de crédito que descubrir que lo que has aportado sobre tu proyecto no se corresponde con la realidad. Te puedes equivocar en las previsiones de ventas, pero no puedes entregar a quien quieres que financie tu proyecto datos falsos.

 

Características de las Sociedades Laborales

En relación a las características de las sociedades laborales, son aquellas sociedades anónimas o de responsabilidad limitada, en las que la mayoría del capital pertenece a los socios trabajadores que prestan en ella servicios retribuidos en forma personal y directa, siendo propietarios al menos del 51% del capital social.

El capital mínimo es de 60.102 Euros (en la Sociedad Anónima Laboral) y de 3.006 Euros (en la Sociedad Limitada Laboral).

Ningún socio podrá poseer acciones que representen más de la tercera parte del capital social, salvo las entidades públicas, las personas jurídicas en cuyo capital participe mayoritariamente el estado, las comunidades autónomas o entidades locales, que podrán participar en el capital hasta el 50%.

El número mínimo de socios es 3, habiendo dos tipos: trabajadores y capitalistas.

El número de horas trabajadas por trabajadores que no sean socios, no podrá superar el 15% del total horas/año trabajadas por los trabajadores que si sean socios, salvo que la sociedad tenga menos de 25 socios en cuyo caso el porcentaje será el 25%.

La responsabilidad frente a terceros está limitada a las aportaciones de los socios.

Deben dotar un fondo de reserva con el 10% de los beneficios líquidos de cada año, que sólo podrá destinarse a la compensación de pérdidas, en el caso de que no haya otras reservas disponibles para tal fin.

En la denominación deberán aparecer las siglas “S.A.L” (Sociedad Anónima Laboral) o “S.L.L” (Sociedad Limitada Laboral).

Las sociedades laborales gozan con carácter general de una bonificación del 99% en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados y exención en este Impuesto sobre las cuotas devengadas por operaciones societarias de constitución y aumento del capital.

¿Qué ventajas tiene esta sociedad?

  • Quienes piensen crear una Sociedad Laboral o una Cooperativa y tengan derecho a cobrar la prestación por desempleo, pueden cobrar el “Pago único del desempleo” (todo de golpe).
  • El estar encuadrado dentro del Régimen General de la Seguridad Social excepto en el caso de Administradores retribuidos o vinculados a la sociedad mediante contrato de Alta Dirección (“Régimen General Asimilado”, sin derecho a FOGASA ni desempleo) y en el de que existan relaciones familiares entre los socios, sólo cuando éstas sean hasta el 2º grado, haya convivencia y sus participaciones sumen un 50% del capital social o más.
  • Exención en el pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en la constitución y posteriores ampliaciones de capital.

Su regulación aparece en la Ley 4/1997, de 24 de marzo, de Sociedades Laborales.

La nueva burbuja financiera, el emprendimiento.

El paro sigue bajando, y gran culpa la tiene el emprendimiento ¿Es eso que la economía está mejorando?

Cientos de miles de desocupados y desocupadas son animados a emprender, cuando no forzados por las circunstancias, en asuntos en los que no tienen ni el más mínimo conocimiento, ni experiencia, ni formación, empujados a un fracaso seguro en un escenario económico de falta de demanda.

Las consecuencias son devastadoras. El daño psicológico en las personas puede ser irremediable, heridas su confianza y su autoestima, en su relación con familiares y amigos, ya nunca volverán a emprender si se les presenta la ocasión.

Además, el problema tiene una vertiente económica dramática, al empeñar sus propiedades e, incluso, fomentado desde la administración, perder sus indemnizaciones por despido, que pueden percibir de una sola vez, para invertirlo todo en una aventura arriesgada.

El fracaso es necesario, pero no imprescindible. El fracaso debe ser fruto de asumir el riesgo y genera aprendizaje. Es lo que se conoce como fracaso constructivo. Pero debemos equipar a los emprendedores, incluida su formación, para reducir el fracaso en tiempo y forma, así como sus consecuencias negativas.

Para el Gobierno, el emprendimiento es buen aliado. Al fin y al cabo, un soñador que intenta sacar adelante su proyecto es un potencial autoempleado que tiene que darse de alta como autónomo y que, en consecuencia, adecenta las penosas cifras de paro. De ahí que el Gobierno no deje de revisar leyes para mejorar la fiscalidad del emprendimiento (pienso en la tarifa plana de autónomos de 50 euros durante los primeros meses, que no valen de nada si no hay un apoyo en la formación previa) y su acceso a ayudas públicas (insuficientes) y privadas.

Pero esto no es Estados Unidos ni Silicon Valley. Aquí, desgraciadamente, los emprendedores no nos van a sacar de pobres. La financiación de la economía española sigue dependiendo demasiado de unos bancos que todavía siguen dando créditos a cuentagotas, y los inversores independientes y el capital riesgo siguen siendo testimoniales.

Es necesario un sistema de emprendimiento que ayude eficazmente a los emprendedores y emprendedoras, sobre todo a los más débiles. Un pequeño negocio donde ya hay tres establecimientos similares, no parece un emprendimiento muy prometedor, por mucho que se innove en los detalles o se conecte a las redes sociales. Todo dependerá de esfuerzo y constancia, pero alguien debe alertar del riesgo evidente y reorientar a una alternativa exitosa.

Bien es cierto que podríamos hablar de una “burbuja social” de emprendimiento, de que existe un exceso de optimismo sobre el proceso de emprender, que a mucha gente se le está animando a ello sin ser realmente conscientes de dónde se meten y con apenas conocimientos sobre el proceso… algo que acabará mal para mucha gente.

El problema de fondo es que quien tiene que comenzar un negocio para obtener ingresos de forma inmediata no suele hacer sus deberes como empresario y por eso hoy en día existen “excesivas apuestas emprendedoras que no realizan un previo estudio o informe para identificar las necesidades reales del mercado, ante el producto o servicio que van a ofrecer”. El desenlace lógico suele ser una empresa sin un nicho de mercado concreto que no cubre ninguna carencia de la sociedad y por lo tanto sólo apela al ‘consumo por el consumo’ para mantener sus ventas.

Hay que advertir a los trabajadores por cuenta ajena, y los autónomos que ya llevan tiempo en sus negocios seguro que me entienden, que un emprendedor no tiene vacaciones, no tiene horario, no tiene fines de semana, no tiene bajas por IT y no tiene paro ni indemnización por despido. No es que no existan algunos de estos derechos, es que son un lujo que a día de hoy muchos no se pueden permitir.

Antes de lanzarse a la piscina, asesórese, busque información, si quiere vender algún producto o prestar algún servicio asegúrese de que sabe muy bien lo que está vendiendo, que lo conoce, que lo domina y sobre todo que sabe venderlo. Sino, será un futuro afectado de la burbuja del emprendimiento.

Declaración renta a domicilio últimos días

Como servicio por últimos días de la Renta… La confeccionamos a domicilio! Sólo en la zona de Las Palmas. Pide cita ya!

esquema-fechas-presentacion-renta

 

 

banner_contacto1

Los brokers de Wall Street te dicen qué libros debes leer este verano

Business Insider ha preguntado a algunas de las figuras más importantes de Wall Street por los libros que están leyendo o que consideran que merecen la pena, y han elaborado una larga y variopinta relación. Algunos de ellos quizá resulten demasiado técnicos para el común de los mortales, sobre todo dado que no existe traducción en castellano, así que hemos elegido algunos de los más célebres como una buena muestra de lo que uno puede encontrarse de las mesillas de noche de los grandes financieros de la Gran Manzana.

 

Resulta hasta cierto punto irónico que este best seller sobre el valor del altruismo figure entre las recomendaciones de directores financieros como Dave Seaburg de Cowen and Co., aunque al fin y al cabo, su objetivo es proporcionar una útil guía al éxito. El profesor de Wharton mantiene que convertirnos en donantes –esto es, buscar el beneficio de los demás y no sólo el nuestro propio– nos ayuda a escalar hasta la cima, por mucho que haya quien mantenga que los gilipollas siempre llegan más lejos.

Delirios multitudinarios: la manía de los tulipanes y otras famosas burbujas financieras de Charles MacKay (Milrazones)

¿Preocupado por el hecho de vivir en manos de economistas que venderían a su madre por una acción rentable? No hay que preocuparse. McKay sugiere a través de tres relatos sobre especulación desbocada que tuvieron lugar entre 1635 y 1720 que las burbujas económicas no son algo propio del siglo XXI. Uno de los más divertidos seguramente sea el que hace referencia a la tulipomanía, un período de especulación con los bulbos de tulipán que dio lugar a una potente crisis financiera en los Países Bajos. El escocés MacKay publicó por primera vez el libro en 1841, y hoy en día es considerado un clásico de la literatura económica.

El sueño del androide de John Scalzi (Minotauro)

Una de las pocas novelas de esta relación viene recomendada por Drew Matus, director de gestión de UBS Investment Bank. Cuenta la historia de Harry Creek, un funcionario del Departamento de Estado encargado de dar malas noticias a los embajadores alienígenas de la Tierra que se ve abocado a encontrar una legendaria oveja para salvar a la raza humana. Se trata de una heterodoxa sátira de la diplomacia ideada por el ganador del premio Hugo en 2008.

Memorias de un operador de bolsa de Edwin Lefèvre (Deusto)

Se trata de la biografía de un tal Larry Livingstone, el alter ego que Lefèvre otorga al célebre Jesse Livermore, uno de los grandes financieros de los años 20 y a quien el autor retrata en una docena de artículos.

El póquer del mentiroso de Michael Lewis (Alienta)

Aunque el periodista haya saltado a la fama últimamente por la adaptación a la gran pantalla de Moneyball o por su último trabajo, Flash Boys, su ensayo sobre los traders de alta velocidad, este es el libro que comenzó a cimentar su fama. En él, Lewis explica en primera persona su paso por Salomon Brothers, inversora neoyorquina que protagonizó uno de los grandes escándalos financieros de la historia, y que a su vez también inspiró La hoguera de las vanidades de Tom Wolfe.

Asustado: La vida y peligrosos tiempos del Steve Wynn, el Rey del Casino de Las Vegas de John L. Smith (DaCapo)

¿Se puede gestionar un banco como si fuese un casino, se puede dirigir un casino como si se tratase de un banco? Este libro recomendado por el director de gestión de Bear Stearns & Co. Jason N. Ader relata la historia del propietario del Bellagio, así como de otros centros como el Golden Nugget, el Mirage o el Treasure Island. El responsable del resurgir de Las Vegas en los años noventa es también uno de los coleccionistas de arte más poderosos del mundo. Sí, fue él quien dañó de un codazo El sueño de Picasso.

Invencible de Laura Hillenbrand (Punto de Lectura)

Angelina Jolie ha adaptado al cine esta historia sobre Louie Zamperini, un bombardero de la Segunda Guerra Mundial y atleta que llegó a participar en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. La novela se centra en su odisea de 47 días en una balsa en mitad del Océano Pacífico y en su encarcelamiento en un campo de prisioneros japones. Zamperini falleció el pasado mes de julio a los 97 años.

El juego del dinero de Adam Smith (Vintage)

Los estudiosos de la economía clásica se estarán preguntando cuál es este libro del creador del concepto de la mano invisible, pero no, este es otro Adam Smith. En concreto, un escritor que observó durante años a los trabajadores de Wall Street y convivió con ellos con el objetivo de depositar sus andanzas en un divertido libro que molestó a unos cuantos gerifaltes del distrito financiero.

¿Existe la suerte? Engañados por el azar de Nassim Nicholas Taleb (Paidós Transiciones)

Aunque el ensayista y financiero libanés saltase a la fama con El cisne negro, unos años antes ya había advertido al hombre (especialmente, al de negocios) la facilidad con la que confunde la suerte con sus propias habilidades. Una tesis que retomaría poco después en el ya citado libro y en Antifrágil: las cosas que se benefician del desorden (Paidós Ibérica).

La Fabulosa Historia de Los Pelayos

La historia de cómo una familia consigue desbancar a los casinos con un sistema totalmente legal. Si quieres participar de su nuevo estilo de negocio (https://www.lospelayosclub.com/) CONTACTA CON NOSOTROS y te diremos como hacerlo paso a paso.

Cuando los genios fallaron: auge y caída de Long-Term Capital Management de Roger Lowenstein (Random House)

El biógrafo de Warren Buffett narra en este “clásico”, como lo considera el fundador de Risk Revesal Dan Nathan, la historia del fondo de inversión LTCM, fundado en 1994 por John M. Meriwether y rescatado a finales de los noventa por la Reserva Federal tras perder 4.600 millones de dólares en cuatro meses. ¿Adivinan de qué empresa procedía el enigmático Meriwether? De nada manos que de Salomon Brothers. Sí, la compañía retratada por Lewis en El póquer del mentiroso.

¿Dónde están los yates de los clientes? Un buen vistazo a Wall Street de Fred Schwed Jr. (Wiley)

Publicado en los años cuarenta del siglo pasado, este libro consigue “capturar la locura en el corazón del negocio financiero”, en propias palabras de Michael Lewis. Con un gran sentido del humor, Schwed expone la hipocresía de Wall Street, un lugar en el que “los brokers se enriquecen mientras sus clientes se arruinan”. El título hace referencia a la interrogación de un visitante de la Gran Ciudad que, ingenuamente, se preguntó después de ver las posesiones de los banqueros dónde estaban las de sus clientes. Qué mejor que este mordaz volumen para concluir este listado.

Como contratar una buena hipoteca

En primer lugar, si estás leyendo este artículo, es porque estás entre los privilegiados con trabajo y sin deudas (una élite en toda regla en nuestros tiempos). Si tienes alguna deuda con la administración o bancos, deja inmediatamente de leer este artículo (quema!).

La primera regla que hay que considerar cuando compras un piso es que, al contrario de lo que te hayan dicho, es un gasto y no una inversión. Y como todo gasto, no debe suponer para ti el desembolso de más del 30% de tus ingresos mensuales (y ahora es cuando maldices porque los precios de los pisos no han bajado lo suficiente a pesar de la crisis, por culpa de los rescates a bancos).

¿Porqué es un gasto comprar un piso?

Ante todo porque vas a pagar por él, si eres como la mayor parte de los hipotecados españoles, TRES veces su valor. Luego tienes que pensar que, si te quedas sin trabajo, el banco se quedará con tu casa y seguirás debiéndoles el dinero del piso más gastos (aún la dación en pago no es obligatoria para los bancos). Esto hará que, aunque no tengas nada que dar de comer a tus hijos, sigas pagando una casa que no puedes mantener, para luego quedar arruinado y desahuciado.

Pero esto es poniéndonos en el peor de los casos… Esperemos (y eso lo pensamos todos, hasta que nos pasa) que no nos ocurra a nosotros. Aún así, queda claro que, comprar un piso, sólo sería una inversión si lo vendes en poco tiempo en más de lo que ha costado o, si lo alquilas por el doble de la cuota de la hipoteca (muy dificil en estos momentos).

Puedo soportar el gasto de una hipoteca .. que debo tener en cuenta?

Si puedes soportar ese gasto por 20 o 30 años, y no te amedranta la situación de incertidumbre laboral actual (Yo te aconsejo que vivas de alquiler). Debes conocer bien lo que puedes esperar del mercado actual para poder negociar mejores condiciones y en ningún caso conformarte con una oferta peor que la media de los bancos.

En primer momento debes tener ahorrados de 12000 a 18000 euros para los gastos. Seguro te sobrará dinero, pero es importante que los tengas para no tener que negociar con el banco la inclusión de éstos en la hipoteca, te dejaría con desventaja en la negociación.

Imprescindible, si quieres una buena hipoteca, y no la que ofrecen la mayor parte de las entidades bancarias por sus casas «financiadas al 100%», es que tengas también ahorrada la cantidad del 20% del valor del piso.

No utilices intermediarios a menos que sean de tu absoluta confianza. Muchos asesores financieros no se molestan lo suficiente en buscar unas buenas condiciones para sus clientes y cobran una comisión demasiado alta por sus servicios. Como en todo, debes comparar y preguntar.

Lo que NO debes tolerar

  • Cláusula suelo. A lo largo de 2013 y 2014 han ido desapareciendo las hipotecas con suelo, y ya solo lo encontramos en 2 o 3 bancos como Sabadell, La Caixa o Caixa Ontinyent, y no siempre.
  • IRPH en vez de Euríbor. Ya todos conocen que tener IRPH o Euríbor en la hipoteca marca una diferencia muy importante en la cuota a pagar. No debemos aceptar una hipoteca con IRPH cuando la gran mayoría de bancos las comercializan con Euríbor.
  • Diferencial superior al 2 %. El nuevo año trae hipotecas de Euríbor + 1,70 % y hasta Euríbor + 1,59, por lo que no tenemos por qué conformarnos cuando nos ofrezcan intereses más altos.
  • Interés fijo inicial de más del 2,80 % o de más de 12 meses. Lejos quedan los tiempos en que las hipotecas cobraban un fijo inicial de 3 o 5 años a un tipo de interés superior al del resto de la hipoteca. Ahora, aunque este tipo de interés fijo sigue siendo común, solo se aplica durante el 1er año en la mayoría de bancos.

Las condiciones ideales

  • Solo 2 seguros: vida y hogar. Y si puede ser solo uno, mejor. Hay que ser conscientes de que cada seguro contratado aumentará el coste del crédito, incluso en el caso de las hipotecas bonificadas. Aunque siempre es interesante estar bien cubiertos ante imprevistos. QUE NO TE VENDAN LA MOTO. Cuando vas a contratar una hipoteca verás que los bancos van a tratar de exprimirte al máximo. Te tratarán de meter de todo. Debes saber que por ley es obligatorio, tan sólo, contratar un seguro de incendios.
  • Sin comisión de apertura. Muchos bancos ya no cobran esta comisión, que oscila entre el 1 % y el 1,5 %, y puede costar más de 1.000 euros al recién hipotecado. La comisión de apertura es una auténtica estafa. El banco ya va a ganar dinero contigo. No admitas, de ninguna manera, una hipoteca con comisión de apertura. A no ser que quieras tirar tu dinero.
  • Sin comisión de cancelación anticipada o parcial. También cada vez más bancos aplican una comisión del 0 % si el cliente paga antes de hora su hipoteca. Hay que saber que tanto esta comisión como la de apertura pueden ser negociadas con el banco. Esto es muy útil porque si dispones de algún ahorrillo ese año lo entregas y puedes rebajar la cuota mensual. Y, muy importante, te va a desgravar también en la declaración de la renta. Puedes entregar una cantidad que, sumada a tus cuotas anuales (y a los gastos por la compra que hayas tenido), ascienda hasta 9.015,18 euros. Esto te proporcionará la mayor desgravación.
  • Cuenta asociada sin comisiones. De nada sirve que hayamos conseguido un diferencial bajo si luego el banco nos lo cobra por otro lado. Lo mejor es abrir la hipoteca en un banco con política de 0 comisiones. Si empiezas a sumar gastos de administración y comisiones puedes darte cuenta, tarde, de que estás pagando una hipoteca más cara de lo que pensabas.
  • BUSCA LA HIPOTECA CON EL T.A.E. MAS BAJO. Esta es la clave. La Tasa Anual Equivalente. El interés real que vas a pagar. Es más importante que la publicidad que dice Euribor + 0,40% (por ejemplo). No es un dato fiel. El interés que vas a pagar es el T.A.E. Esto es una cifra que incluye comisiones, gastos y contrataciones accesorias (como los seguros). No te confundas. Compara las hipotecas por su T.A.E.
  • LOS PLAZOS. No te precipites. Ahora hay bancos que te pueden ofrecer plazos de hasta 40 años. O más. Error!… Recuerda: tus cuotas no deben sobrepasar el 30% de tus ingresos. Pero el plazo de amortización debe ser el más bajo posible. Aunque te parezca increible poner 10 años más no va a bajar enormemente las cuotas mensuales. Lo que harás es pagar un precio mucho mayor por el piso. La clave es EQUILIBRIO. Haz tus cálculos. Si puedes pagar en 25 años es mejor que en 30. Pero nunca, nunca, sobrepases el 30% de tus ingresos totales.

Lo mejor siempre es leernos siempre con atención la oferta vinculante y el borrador de la escritura, unos días antes de la firma ante notario, y nos ahorraremos muchos problemas futuros.

error

Te gusta? Por favor, cuéntalo a tus amigos